
En un hogar donde las paredes son espejos y los muebles, fragmentos de un sueño en construcción, la cocina se despliega como un lienzo de colores, mientras el salón susurra historias de ciudades invisibles, donde lo cotidiano se disuelve en la bruma del tiempo.
En un hogar donde las paredes son espejos y los muebles, fragmentos de un sueño en construcción, la cocina se despliega como un lienzo de colores, mientras el salón susurra historias de ciudades invisibles, donde lo cotidiano se disuelve en la bruma del tiempo.